Una de cada cuatro personas presentará problemas auditivos en 2050

Un informe recoge también que al menos 700 millones de los afectados necesitarán atención otológica

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que para el año 2050, una de cada cuatro personas, presentará problemas auditivos. Al menos 700 millones de los afectados necesitarán atención otológica y que cada vez más, adolescentes y jóvenes corren el riesgo de padecer pérdida de audición por el uso nocivo de aparatos de audio. Este domingo es el Día Internacional de la Sordera, celebrado cada último domingo de septiembre para sensibilizar y concienciar sobre las necesidades particulares de las personas con pérdida auditiva profunda y la importancia de impulsar la detección temprana de trastornos auditivos.

Uno de esos trastornos es la la hipoacusia infantil (pérdida auditiva en niños), originada por la alteración del oído externo, medio o interno, y que debe ser diagnosticado en en los primeros meses de vida para adecuar el mejor tratamiento a cada paciente. En este trastorno como en los casos de sordera profunda bilateral tras el diagnótico los expertos recomiendan el implante coclear (IC), tanto en niños como en adultos, o en aquellas personas que no puedan comunicarse con eficacia con la ayuda de audífonos.

El IC es un dispositivo electrónico, que se acopla mediante una cirugía, cuya misión es transmitirle a la cóclea las señales eléctricas y desencadenar así una sensación sonora, según la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC). 

"La colocación del implante coclear antes de los dos o tres años de vida tendrá muy buenos resultados debido a la plasticidad neuronal de los niños con hipoacusia"

El responsable del Programa de Otología de la Unidad de Otorrinolaringología (ORL) del Hospital Ruber Internacional, doctor Julio Peñarrocha explica que el implante coclear se compone de dos elementos, una parte interna, que es implantada quirúrgicamente, y otra parte externa que incluye el procesador o unidad de control.“La parte interna, está compuesta por una serie de electrodos que se introducen en el caracol o cóclea (intracocleares) y un receptor/estimulador que incluye los elementos necesarios para acoplarse con la parte externa”, describe el doctor.

De acuerdo al especialista en otología, el implante coclear está indicado cuando se diagnostica la hipoacusia profunda/severa con el Programa de Detección Precoz de la Sordera Infantil, obligatorio en España. “Este diagnóstico hace que los niños hipoacúsicos puedan tener el correcto tratamiento para el desarrollo del lenguaje”. Según la Comisión para la Detección Precoz de la Sordera Infantil (CODEPEH), cinco de cada mil nacidos presentan algún grado de hipoacusia, uno de de cada mil nacidos presenta una hipoacusia severa o profunda y sólo la mitad de los niños con hipoacusia presentan factores de riesgo para hipoacusia.

“Una vez que se ha diagnosticado la hipoacusia severa/profunda del niño se debe intentar implantar lo antes posible. El diagnóstico de la hipoacusia infantil es un proceso complejo y de duración variable. La colocación del implante coclear antes de los dos o tres años de vida tendrá muy buenos resultados debido a la plasticidad neuronal de los niños. A partir de esta edad, si no ha existido estímulo auditivo el rendimiento será menor. En los niños que han adquirido lenguaje o están en periodo de adquisición y por alguna enfermedad pierden la audición el implante coclear tiene una clara indicación”, asevera el doctor Julio Peñarrocha.

Para el implante coclear en edad adulta no existe límite de edad biológica. Sólo la edad física puede ser un impedimento. “De hecho, estudios muestran que el aislamiento auditivo está asociado a pérdida de funciones cognitivas. Por tanto, un adulto con hipoacusia progresiva que tenga un rendimiento con aparatos menor del 50% puede entrar en la indicación del implante coclear”, reconoce Peñarrocha. Una vez colocado el implante coclear quirúrgicamente hay que realizar un intenso trabajo de rehabilitación auditiva. Tal y como aclara el experto, a pesar de ser una prótesis neural de increíbles resultados, no es capaz de reproducir las características originales de nuestro órgano auditivo, por lo que se necesita un periodo de aprendizaje a la nueva situación auditiva.

 Fuente: Asociación Nacional de Audioprotesistas

Día Internacional de las Personas de Edad: detectar la pérdida auditiva

El tema de este 2021 del Día Internacional de las Personas de Edad, "Equidad digital para todas las edades", hace hincapié en la necesidad de que las personas de edad tengan acceso y una participación significativa en el mundo digital.

La cuarta revolución industrial caracterizada por una rápida innovación digital y por un crecimiento exponencial, ha transformado todos los sectores de la sociedad, incluida la forma de vida, de trabajo y de relacionarse. Los avances tecnológicos ofrecen grandes esperanzas para acelerar el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Sin embargo, la mitad de la población mundial vive sin conexión a Internet. Las diferencias más evidentes se reflejan entre los países más desarrollados y los menos desarrollados, con un 87 % y 19 % respectivamente; según muestran dato de 2020 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Asimismo, informes recientes de la UIT indican que las mujeres y las personas de edad experimentan una desigualdad digital en mayor medida que otros grupos de la sociedad. Carecen de acceso a las tecnologías o a menudo no se benefician plenamente de las oportunidades que ofrece el progreso tecnológico.

En este sentido, y teniendo en cuenta que la última semana de septiembre es la Semana Internacional de las personas sordas, los especialistas de miResi han elaborado una lista con los 10 síntomas de pérdida auditiva en el anciano más comunes y así poder frenar a tiempo la pérdida auditiva, algo que es esencial para tener acceso al mundo digital, con motivo del Día Internacional de las Personas de Edad 2021, y su lema, "Equidad digital para todas las edades".

A medida que las personas se van haciendo mayores van perdiendo capacidades auditivas. Por eso, es muy normal encontrar situaciones de mayores que elevan mucho su tono de voz, o tienden a discutir con sus familiares. Esto es debido a que, el hecho de no escuchar bien, provoca malentendidos y situaciones confusas.

Es importante que la sociedad sepa cuáles son los problemas que implica la pérdida auditiva en el anciano y qué puede hacer para mejorar la vida de los mayores.

La pérdida auditiva en el anciano, o la presbiacusia son dos formas de denominar la pérdida de audición relacionada con la edad en adultos mayores. Es un problema que surge como causa del envejecimiento. Pero no todos los ancianos lo experimentan. Es uno de los problemas más comunes en la tercera edad, y, según el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación (NIDCD, por sus siglas en inglés) aproximadamente la mitad de las personas mayores de 75 años presenta dificultades para oír. Además, una de cada tres personas de entre 65 y 74 años tiene algún grado de pérdida de audición.

Esta pérdida de la audición ocurre de manera lenta, por lo que muchas personas no perciben el problema desde el principio. De manera progresiva, se van perdiendo facultades en el canal auditivo, del mismo modo que se desgastan otros órganos debido al envejecimiento.

No obstante, existen otros factores que pueden propiciar la aparición de la pérdida auditiva en el anciano. En ocasiones, si se ha estado expuesto a volúmenes altos de ruido, o de manera prolongada también se pueden ir perdiendo las capacidades auditivas. También es posible que aparezca debido a causas de carácter médico, como la presión arterial alta u otras patologías, así como por el uso de medicamentos tóxicos que pueden dañar las células sensoriales de los oídos.

En cualquier caso, es muy importante estar atento a los síntomas de pérdida auditiva en el anciano para poder actuar con rapidez y mejorar la vida de los mayores y los que están a su alrededor.

Además, hay estudios que demuestran que las personas mayores con dificultades de audición son más propensas a padecer problemas a la hora de recordar o de desarrollar el pensamiento lógico que aquellas que tiene un oído normal. En un estudio desarrollado en Estados Unidos, por la Universidad Johns Hopkins, se comprobó que los pacientes con pérdida auditiva ven reducidas sus habilidades cognitivas entre un 30% y un 40% más de prisa que los que poseen una función auditiva normal. Por lo que un anciano sordo, si no corrige su deficiencia, perderá memoria, reflejos y capacidad intelectual, mucho más deprisa que un anciano que oiga bien.

La pérdida auditiva viene a ser como un cortocircuito. Los estímulos auditivos constituyen una parte esencial en la activación de las neuronas de compensación, cuyas funciones se incrementan en la vejez precisamente para paliar la disminución del número total de neuronas.

Cada persona lleva en su código genético un programa de envejecimiento y, a partir de cierta edad comienza a perder células. El organismo compensa la pérdida de neuronas por un mecanismo denominado plasticidad cerebral, por el que las neuronas que sobreviven funcionan a mayor rendimiento siempre y cuando estén correctamente estimuladas. De ahí la importancia de tratar la pérdida auditiva en los ancianos. El 80% de las pérdidas auditivas pueden resolverse con un audífono y otro 15% mediante intervención quirúrgica. Sólo un pequeño porcentaje es intratable.

 Para ello, miResi ha elaborado una lista con los 10 síntomas de pérdida auditiva en el anciano más comunes y así poder frenar a tiempo la pérdida auditiva.

 

10 síntomas de pérdida auditiva en el anciano

 Existen muchos síntomas y signos de pérdida auditiva en el anciano. C­ada caso y cada mayor es diferente. Sin embargo, hay algunos síntomas que hacen más evidente la pérdida de la audición.

 Saber reconocerlos a tiempo ayudará y beneficiará la calidad de vida del mayor, además de evitar problemas más graves a largo plazo.

 Los expertos de miResi nos cuentan que los 10 síntomas más comunes de pérdida en el anciano son:

 

  • Dificultad para comprender palabras

Uno de los principales síntomas de las personas mayores que empiezan a padecer problemas auditivos es que no comprenden bien algunas palabras, sobre todo si el tono de voz del interlocutor es suave. Por ello, tienden a perderse en las conversaciones.

  •  Aumento del volumen de voz.

Al no escuchar bien a los demás, tampoco se escuchan a ellos mismos. Por ello, suelen tender a elevar su volumen de voz.

  • Evitar situaciones sociales.

Muchos mayores que empiezan a padecer pérdidas auditivas tienden a evitar situaciones sociales porque sienten problemas para participar. Además, también evitan conversaciones donde participen varias personas, ya que les cuesta seguir el ritmo de la conversación. 

  •  Problemas para escuchar sonidos agudos.

Otro síntoma muy común de la pérdida auditiva es la dificultad para identificar sonidos agudos o suaves. Por ello, los ancianos suelen escuchar mejor las voces de los hombres que las de las mujeres y niños.

  •  Sentir ruidos en los oídos.

La aparición de ruidos o acúfenos (zumbidos) en los oídos también es un síntoma habitual. Pueden presentarse de manera temporal o permanente, e inhabilitan muchas habilidades de los mayores para hablar o relacionarse.

  •  Problemas de articulación.

Al no escucharse bien a sí mismos, los mayores suelen presentar problemas de articulación de palabras. Esto produce aún más dificultades a la hora de poder mantener una conversación con otras personas.

  •  Cambios en el humor o en el comportamiento.

Al sentirse aislados, es normal que los mayores pueden sentir cambios en el humor así como experimentar tristeza o depresión. Asimismo, pueden presentar cierta irritabilidad o agresividad en el comportamiento.

  •  Posibles accidentes domésticos o en la calle.

Al no escuchar bien, es posible que se den accidentes pequeños de tipo casero. Por ejemplo, si están cocinando y han puesto un cronómetro con el tiempo, es posible que no lo escuchen y se les queme la comida.

  •  Aumentan el volumen de la televisión, radio o móvil.

Otro síntoma significativo de la pérdida de audición es aumentar el volumen de la televisión, radio o cualquier otro dispositivo que tenga sonido. Como no escuchan bien tienden a aumentar el volumen de los aparatos.

  •  Facilidad para las discusiones.

Los problemas de pérdida auditiva acarrean problemas de entendimiento. Del mismo modo que no son capaces de seguir una conversación de manera adecuada, puede haber malentendidos que acaban desencadenando en discusiones.

Si se identifican algunos de estos síntomas en las personas mayores, es muy importante acudir al médico, o al audioprotesista de manera rápida. Solo así se podrá prevenir y tratar de una manera adecuada esta patología que tanto afecta a los mayores.

Fuente: Asociación Nacional de Audioprotesistas

Qué es la hiperacusia: síntomas y tratamientos

Se conoce como hiperacusia a la hipersensibilidad a los sonidos cotidianos, quienes la padecen reaccionan de manera negativa a sonidos que otras personas no identifican como molestos. A continuación, te explicamos cuáles son sus síntomas y tratamientos.

Hiperacusia: la intolerancia a los sonidos

Los pacientes que sufren hiperacusia sienten una incomodidad física ante la exposición a estos sonidos y su reacción viene determinada por las características físicas, el espectro y la intensidad del ruido.

Al disminuir la tolerancia a los sonidos, la hiperacusia provoca malestar e incomodidad a quienes la padecen. Esta patología se origina en el interior de las vías auditivas, a diferencia de la fonofobia que se encuadrada dentro de los trastornos fóbicos.

En un 60% de los casos, las personas con hiperacusia sufren también acúfenos, aunque según indica la revista Gaceta Audio solamente el 1,5% de la población general presenta una disminución de la tolerancia a los sonidos ambientales y requiere comenzar un tratamiento.

Síntomas más comunes de hiperacusia

Las personas con hiperacusia sufren una disminución de la tolerancia a los sonidos que se encuentran por encima de los 90 dB, cuando una persona con audición normal puede soportar sin malestar sonidos hasta los 120 dB. Esta intolerancia a los sonidos corrientes condiciona la vida diaria de los pacientes a los que incluso el roce de la tela puede generar malestar e incluso dolor.

Los afectados por la hiperacusia coclear, el tipo más frecuente de esta patología, además de la intolerancia a los sonidos pueden sufrir dolor en el oído, ataques de pánico, episodios de llanto, acúfenos y sensación de objetos extraños. Estos síntomas generan en las personas con hiperacusia niveles elevados de estrés y ansiedad, pues les preocupa escuchar algún sonido que active estos episodios.

Las causas de la hiperacusia

A día de hoy se siguen investigando las causas de la hiperacusia y se relaciona esta dolencia con una disfunción del sistema nervioso auditivo. Algunas de las causas más frecuentes son:

  • La exposición a altos volúmenes durante tiempo prolongado
  • Una exposición repentina a altos niveles de decibelios, como en el caso de un disparo
  • Síndrome de Ménière
  • Trastornos de la articulación temporomandibular
  • Lesiones por cirugía en el oído
  • Migraña
  • Depresión
  • Contusiones cerebrales
  • Síndrome de Williams
  • Infección de oído crónica
  • Acúfenos

La hiperacusia puede presentarse en personas que sufren pérdida auditiva o no pues no está relacionada con los umbrales auditivos.

Tratamientos para la hiperacusia

Una vez diagnosticada al hiperacusia el especialista recomendará un tratamiento para disminuir la intolerancia a los sonidos. La terapia sonora es el tratamiento con más éxito, con ella se busca reeducar el nervio auditivo para acostumbrarse a los sonidos cotidianos. El paciente irá adaptándose de nuevo a los sonidos mediante una terapia de ruido blanco; los volúmenes se irán incrementando en cada sesión y la duración total del tratamiento dependerá de cada paciente.

Fuente: kiversal

 

Sonidos y palabras se procesan en el cerebro por separado

El procesamiento auditivo y el del habla ocurren en el cerebro en paralelo y de manera simultánea, según un nuevo estudio que contradice una teoría arraigada de que este órgano procesa primero la información acústica y luego la transforma en información lingüística.

 

El hallazgo se publica en la revista Cell y, en concreto, neurocientíficos de la Universidad de California (EE.UU.) han descubierto una nueva vía en el cerebro humano que procesa los sonidos del lenguaje.

Estos, al llegar a los oídos, son convertidos en señales eléctricas por la cóclea y enviados a una región del cerebro llamada corteza auditiva, en el lóbulo temporal.

 

Durante décadas, los científicos han pensado que el procesamiento del habla en el córtex auditivo se producía en serie, similar a una cadena de montaje en una fábrica, explica un comunicado de la publicación.

 

Se creía que, en primer lugar, la corteza auditiva primaria procesaba la información acústica simple, como las frecuencias de los sonidos. A continuación, una región adyacente, denominada giro temporal superior, extraía las características más importantes para el habla, como las consonantes y vocales, transformando los sonidos en palabras con significado.

 

Sin embargo, señalan los autores de este trabajo, esta teoría no ha sido demostrada directamente, ya que requiere grabaciones neurofisiológicas muy detalladas de todo el córtex auditivo con una resolución espacio-temporal extremadamente alta.

 

Edward Chang y su equipo estudiaron durante siete años a nueve participantes que tuvieron que someterse a cirugías cerebrales por motivos médicos, como la extirpación de un tumor o la localización de un foco de convulsiones.

 

Se les colocó matrices de pequeños electrodos que cubrían todo su córtex auditivo con el fin de recoger señales neuronales para el mapeo del lenguaje y las convulsiones.

 

Los participantes también se prestaron a que se analizaran las grabaciones para comprender cómo la corteza auditiva procesa los sonidos del habla.

 

"Es la primera vez que pudimos cubrir todas estas áreas de manera simultánea directamente desde la superficie del cerebro y analizar la transformación de los sonidos en palabras", describe Chang.

 

Cuando los investigadores reprodujeron frases y oraciones cortas para los participantes, esperaban encontrar un flujo de información desde el córtex auditivo primario hasta el giro temporal superior adyacente, como propone el modelo tradicional; si ese fuera el caso, las dos áreas deberían activarse una tras otra.

 

Sorprendentemente, descubrieron que algunas áreas situadas en el giro temporal superior respondían tan rápido como el córtex auditivo primario cuando se reproducían frases, lo que sugiere que ambas áreas empezaban a procesar la información acústica al mismo tiempo.

 

Además, los investigadores estimularon la corteza auditiva primaria de los participantes con pequeñas corrientes eléctricas; si el procesamiento del habla fuera en serie, estos estímulos probablemente distorsionarían la percepción del habla de los pacientes.

 

Por el contrario, aunque experimentaron alucinaciones acústicas inducidas por los estímulos, seguían siendo capaces de oír y repetir claramente las palabras que se les decían.

 

Sin embargo, cuando se estimulaba el giro temporal superior, informaron de que podían oír a la gente hablar, "pero no distinguir las palabras".

 

Estas pruebas sugieren que el modelo tradicional de jerarquía del procesamiento del habla está demasiado simplificado y probablemente sea incorrecto, según los científicos, que apuntan la posibilidad de que el giro temporal superior funcione de forma independiente -en lugar de como paso siguiente- del procesamiento en el córtex auditivo primario.

 

Esta naturaleza paralela puede dar nuevas ideas sobre cómo tratar enfermedades como la dislexia. "Aunque se trata de un importante paso, aún no comprendemos muy bien este sistema auditivo paralelo; plantea más preguntas que respuestas", resume Chang.

 Fuente: audioprotesistas.org

La pérdida auditiva trae consigo otras dolencias

Un estudio revela que la hipoacusia contribuye a la reducción de la actividad física y al desarrollo de otros problemas de salud, como el tinnitus y las enfermedades cardíacas.

 

Según una investigación estadounidense, las personas que manifiestan pérdida auditiva padecen tinnitus y otros problemas de salud en mayor medida que las que declaran tener audición normal.

Altas probabilidades de tinnitus

El estudio se realizó a partir de datos de pérdida auditiva autodeclarada, es decir, indicada por los propios participantes. En él se hallaron tasas desproporcionadas de tinnitus y enfermedades cardíacas en todos los niveles de hipoacusia, pero más notablemente entre aquellas personas que afirmaban tener mucha dificultad o una dificultad moderada a la hora de escuchar. Según refleja el estudio, la probabilidad de aparición de tinnitus era 8,6 veces más alta entre estas personas. Además, entre los participantes que manifestaban tener pérdida auditiva, fuera del nivel que fuera, la probabilidad de que indicasen también sufrir una enfermedad cardíaca era entre 3 y 5 veces mayor.

Los participantes que declararon vivir con hipoacusia también tenían entre 2,5 y 9 veces más probabilidades de no poder realizar actividades físicas moderadas o intensas de forma semanal, dependiendo, eso sí, del grado de su pérdida auditiva.

Del total de adultos que participaron en el estudio, cerca de 1 de cada 5 afirmó tener pérdida auditiva en mayor o menor grado.

Peor salud que el año anterior

Los participantes con hipoacusia moderada o con grandes dificultades para oír consideraban que su salud había empeorado con respecto al año anterior casi 3 veces más que los participantes con audición excelente o buena.

Información sobre el estudio

El objetivo del estudio era identificar el estado de salud actual de la población adulta con hipoacusia autodeclarada en los EE.UU. y compararlo con adultos con audición excelente o buena en el país.

El estudio se realizó a partir de datos de 2014 procedentes de la encuesta nacional estadounidense de entrevistas de salud (NHIS, por sus siglas en inglés), la cual se realiza de forma presencial en los domicilios de los participantes. En esta ocasión se realizaron un total de 36.697 entrevistas basadas en un cuestionario con el fin de que los participantes informasen sobre su capacidad auditiva.

Se agrupó a los encuestados en cuatro categorías: audición excelente o buena audición; cierta dificultad para oír; dificultad moderada o mucha dificultad para oír; sordera. El grupo de audición excelente o buena se utilizó como grupo de control para los otros tres niveles de audición.

El estudio, «Estado de salud de adultos con pérdida auditiva en los Estados Unidos» (Health Status of Adults with Hearing Loss in the United States), se publicó en la revista Audiology Research.

Fuentes: www.ncbi.nlm.nih.gov y la revista Audiology Research